El estreno en Estados Unidos de su última producciónRed Tailsils, una cinta bélica con un reparto de color que no han recibido con demasiado interés ni crítica ni público, ha dado motivo al alma mater de las sagas Star Wars e Indiana Jones, George Lucas, para conceder una entrevista a The New York Times en la que se muestra bastante cansado del mundo del cine.
A pesar del dinero que han generado las franquicias citadas, Lucas (en la imagen) ha tenido innumerables problemas para que algún estudio aceptase distribuir Red Tails, que solo se ha podido concretar tras dos décadas de esfuerzos por su parte. Lo que le ha hecho reflexionar sobre la industria del cine norteamericana (en la que, como James Cameron, siempre ha sido un intruso) hasta el punto de decidir que "voy a retirarme, a alejarme del negocio del espectáculo y a dejar en manos ajenas el control de Lucasfilm [su productora]".
Su desencanto va más allá: preguntado por si entonces ha llegado el momento de una nueva trilogía Star Wars, películas sobre las que siempre ha tenido un control absoluto, Lucas ha estallado: "¿Por qué iba a querer hacer más, si todo el mundo está echándome en cara todo el tiempo lo mál que lo estoy haciendo con Star Wars y lo pésima persona que soy?"
Sin embargo, uno de sus colaboradores más cercanos, Rick McCallum, ha matizado de inmediato que las intenciones de Lucas no pasan por desaparecer sino por replantearse su futuro como cineasta, una vez que con Red Tails ha cerrado un importante capítulo creativo de su vida.