Vale, lo cogemos. Queda claro que el hecho de que una cinta sea simplemente mala no impide que esta se embolse 50 millones de dólares en su primer fin de semana y consiga un radiante número uno en la taquilla estadounidense. Es el caso de la secuela de Venganza, imposible ejercicio de acción que parece que todo el mundo estaba esperando. En cambio, el regreso de Tim Burton a su cine de animación artesanal, de nombre Frankenweenie, debe conformarse con una muy suave quinta posición. Al menos, tenemos una sorpresa agradable, pues la cinta que cierra el top ten -de título impronunciable- ni siquiera figuraba en éste la semana pasada y se trata de una de aquellas comedias indies que merecen la atención del público y parece que la está consiguiendo, aunque sea para una minoría.